Terminó hace poco en Bulgaria el encuentro ajedrecístico por la corona mundial entre el actual poseedor, el hindú Wiswanathan Anand y el retador búlgaro Vezelin Topálov. Pactado a doce partidas, el evento se jugó bajo un clima de tensión no exento de hostilidades y malos modales por parte de los anfitriones. Dos millones de euros a repartir y una cláusula exigida por los búlgaros de que los jugadores no deberían dirigirse la palabra bajo ninguna circunstancia y ni siquiera las tablas podían ofrecerse de manera verbal sino que tendrían que alcanzarse mediante el recurso técnico de la repetición de jugadas.

La delegación hindú había planeado salir de Madrid con tres días de anticipación pero llegado el momento buena parte del continente yacía bajo una gigantesca nube de cenizas volcánicas, lo que trastocó toda la programación de los vuelos en Europa, y ante la negativa tajante de la Federación Búlgara de aplazar el encuentro, fue necesario hacer el viaje por tierra. Después de una extenuante travesía de más de cuarenta horas, Anand y su séquito llegaron a Sofía apenas a tiempo para iniciar las ceremonias de la inauguración.

Así las cosas, no fue del todo inesperado que Anand perdiera la primera partida en escasas 30 jugadas mediante un preparado casero servido por el retador. No obstante, el campeón Anand se recuperó en la segunda partida y ganó en franca lid para devolver atenciones; empató la tercera y ganó con brillantez la cuarta para marcar el ritmo del encuentro. Vinieron tablas a muerte en las siguientes tres partidas y a renglón seguido el búlgaro mostró su casta y empató el encuentro al ganar la octava partida con gran suficiencia. Pudo ganar el hindú las dos siguientes pero malbarató una prometedora posición en la novena, y en la décima se extravió acosado por el tiempo y el cansancio para alcanzar tan sólo dos empates angustiosos ante la enardecida concurrencia que colmaba la sala.

A estas alturas y puestos de cara ante la última partida, el marcador estaba igualado a cinco y medio puntos por bando. Esta definitiva batalla se jugó con el búlgaro al mando del ejército blanco y al promediar la lucha esta vez fue Topálov quien perdió el compás y terminó por ser víctima de dos errores descomunales, apremiado por la presión y la necesidad de ganar. En cuarenta movimientos vio cómo se difuminaba ante sus ojos la mejor oportunidad de ser campeón del mundo.

La reyerta mostró a un retador con escaso sentido del peligro ante situaciones donde su rey estuvo mal protegido y por la adopción de esquemas de ataque demasiado riesgosos. En cuanto al campeón Anand, es evidente que a pesar de sus años aún posee sólidos recursos aunque tuvo pasajes donde el cansancio hizo pensar que ya comienza a agotarse el aceite de su lámpara maravillosa. En el término de dos años habrá en su camino un nuevo gladiador y entonces sabremos de qué es capaz un campeón en la cumbre de sus 43. Loor y laureles al vencedor.

Partida # 4.

Blancas: V. Anand (India, 2.787).
Negras: V. Topálov (Bulgaria, 2.805).

Apertura Catalana. Campeonato Mundial. Sofía, 28-4-2010.

1 d4 Cf6 2 c4 e6 3 Cf3 d5 4 g3 dxc4 5 Ag2 Ab4+ 6 Ad2 a5 7 Dc2 Axd2+ 8 Dxd2 c6 9 a4 b5 10 Ca3 Ad7 11 Ce5 Cd5 12 e4 Cb4 13 0–0 0–0 14 Tfd1 Ae8 15 d5 Dd6  16 Cg4 16 Dc5 17 Ce3 C8a6 18 dxc6 bxa4 19 Caxc4 Axc6 20 Tac1! h6?  21 Cd6 Da7 22 Cg4 Tad8 23 Cxh6+!! gxh6 24 Dxh6 24 f6 25 e5!! Axg2 26 exf6! Txd6 27 Txd6 Ae4 28 Txe6 Cd3 29 Tc2 Dh7 30 f7+ Dxf7 31 Txe4 Df5 32 Te7, y Topálov se rindió. Si 32 ..Tf7 33 Tc8+ Dxc8 34 Dg6+ Rh8 35 Dh5+ Rg8 36 Dxf7+ Rh8 37 Dg7 mate.

Juegan las blancas y dan mate en dos (W.J.Baird).

Solución al anterior(E. Niehaus).
1.D5T! y a cualquier jugada del negro, es mate a la siguiente.

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