Etiquetas

, ,

Aún hoy, en pleno siglo XXI, rodeados por los avances tecnológicos, el espectáculo de un hombre con los ojos vendados mientras juega al ajedrez nos parece un evento propio de magos o seres iluminados. Igual que hace mil años.

Las crónicas de la época han preservado la memoria del árabe Said Ben Yugair al Kafi hacia el año 800 como uno de los precursores de esta práctica. También Joseph Tchelebi, ilustre viajero de la época por el 970 preservaría su nombre de las insidias del olvido y cosecharía fama y honores como jugador de ajedrez a la ciega. Hacia 1265, en Florencia, el sarraceno Buzzeccia jugaba dos partidas sin ver y otra normal con dos victorias y tablas a su haber. Durante los siglos XIV y XV la práctica del juego se extendió por toda Europa. Florecieron las escuelas italiana y española y surgieron virtuosos como Ruy López de Segura y maestros diversos que deslumbraron los salones de la época. Hacia el año 1850, en París, para consolarse de sus desengaños musicales, el célebre Filidor se haría inmortal por sus aportes al juego ciencia y por su habilidad para jugar simultáneas a ciegas contra cuatro tableros en el mítico Café de la Regencia.

Lo superaría Paul Morphy, un genio norteamericano que deslumbró a Europa con la magia de su juego por el año 1858. Jugó contra seis jugadores y los venció a todos e inició una larga carrera que duraría cien años con resultados cada vez más sorprendentes. Surgen émulos como Luis Paulsen con 8 partidas y el mismo Morphy con una marca de 10 contendores. En 1902 otro norteamericano, Nelson Pillsbury, brillantísimo jugador por lo demás, enfrentó a 21 tableros. Obtuvo tres victorias, entabló 11 y perdió las restantes. Ya para 1924 Alejandro Alekhine, futuro verdugo de Capablanca, subió la cuenta hasta 26 rivales en Nueva York y un año más tarde en el viejo París agregaría dos más para dejar su cuenta en 28 contendientes.

Es llamativo el caso de Jacques Mieses, ilustre jugador de la época, que estableció una marca distinta al enfrentar a cinco jugadores (tres victorias y dos tablas) ¡cuando frisaba la barrera de sus buenos 78 años de edad!

Más adelante, durante la guerra, un polaco exiliado en la Argentina sería protagonista de una historia singular. Miguel Najdorf, gran maestro de altísimas ejecutorias, quiso encontrar algún vestigio familiar y para tal efecto organizó en Sao Paulo en el año 1942 una simultánea a la ciega contra 42 opositores y la repetiría cuatro años más tarde contra 45. Después de una agotadora sesión de más de 20 horas consiguió 39 victorias, entabló cuatro y perdió sólo dos. Una verdadera hazaña. No obstante, debió ser recluido en una clínica de reposo y resignarse a la desaparición de su familia en la arrasada Polonia por efecto de la guerra.

Y al igual que la vida, el ajedrez continuó su marcha. Poco después el campeón belga George Koltanowski, en 1951, arrasó con su marca y paralizó los cronómetros en la cifra de 50 jugadores. En 1960 el maestro suizo J. Flesch lo bajó del pedestal con 52 oponentes pero su gloria duró poco. El mismo koltanowski en 1962 dejaría para la historia una cifra hasta ahora no superada: 56 tableros a vencer con una venda en los ojos. Vale mencionar que esta última competencia se jugó bajo la premisa de que aquel jugador que perdiese dos peones o una pieza debía considerarse derrotado.

A estas alturas cabe preguntarse si entre mis exiguos lectores habrá alguno que quiera acometer la misión de batir aquel mítico golpe de martillo del gran maestro  belga. Amanecerá y veremos

Partida jugada a la ciega por el maestro inglés J. Blackburne.

Blackburne : blancas  Collins : negras

Hastings  1896 –

1.e4 / e6  2.d4 / d5  3.Cc3 / Cf6  4.Ag5 / Ae7  5.Axf6 / Axf6  6.Cf3 / dxe4 7.Cxe4 / Ae7  8.Ad3 / b6  9.0-0 / Cc6  10.c3 / Ab7  11. Dc2 / Af6 12.Tad1 / Cb8 13.Tfe1 / Cd7  14.Ab5 / Axe4  15.Dxe4 / 0-0  16.Dc6 / a6  17.Aa4 / b5 18.Ab3 / Dc8  19.Ce5 / Td8 (Blackburne anunció mate en 6 tras la jugada 20 de las negras, el público no daba crédito a lo que estaba viendo.)  20.Cxf7 / Rxf7. Y Collins abandonó. ( Sigue 21.Dxe6+ Rg6  22.Ac2+ Rh5  23.Df5+ Ag5  24.Df3+ Rh6  25.Dh3+ Ah4  26.Dxh4++)

Juegan las blancas y dan mate en dos. (E. Neuhaus)

Solución al anterior

  1. Rf8! – RxT
  2. A4D ++

Advertisement