Etiquetas

, , , , , , , ,

El ajedrez es un juego en el que no siempre es posible ganar. Nadie tuvo jamás la llave mágica para asegurar la victoria ni existió jugador alguno, por grande que fuese, que no hincara su rodilla ante la superioridad del rival. Ambas, victoria y derrota, están siempre presentes en ese filo de la navaja donde se gesta el destino definitivo de esa milenaria reyerta de signos adversos. Ahí subyace la grandeza del noble juego.

Para ilustrar el aserto, vaya un episodio reciente. Alexei Shirov, gran maestro letón y ciudadano español, viajó a Canadá contratado por el RA Otawa Chess Club con el fin de dictar conferencias y jugar una simultánea ante 25 jugadores locales. Cuatro contendores con ELO superior a 2300, ocho expertos sobre 2000 y trece restantes entre los 1800 y 2000 conformaban la tropilla a vencer. Nada fuera de lo común para un gran maestro como Shirov, siempre combativo y clasificado entre los mejores jugadores del mundo.

De ahí que su presencia despertara un inusitado entusiasmo y fuera necesario ampliar el número de participantes con la previa aceptación del maestro Shirov. Cinco más, luego otros tantos y un aparecido de último momento para un total de 36 y una concesión final del letón para que el color de piezas se alternara, algo inusual en este tipo de eventos.

No es de extrañar entonces que luego de atravesar el Atlántico en un viaje extenuante hasta el Canadá y acometer aquella misión sin el acondicionamiento debido resultara una excesiva carga para sus atribulados hombros. De tal suerte que apenas transcurridas quince jugadas se le apareció a Shirov el espectro de la derrota, a manos de un asombrado niño de apenas doce años, más sorprendido aún que el perdedor por haberse encontrado aquella inesperada victoria. Gallardo y deportivo, Shirov ensalzó las virtudes de su pequeño verdugo a quien regalaría un ejemplar firmado de su libro, ya antológico, Fuego en el Tablero. El evento siguió su curso. Lo esperaba una azarosa contienda a lo largo de seis horas: diez tablas feroces y otro adolescente de dieciséis años con quien también perdería. Gajes del oficio.

Sharma, Pranav – Shirov, Alexei
Ottawa Simultáneas 02.2010

1.e4 c5 2.Cc3 Cc6 3.g3 g6 4.Ag2 Ag7 5.d3 d6 6.Ae3 Tb8 7.f4 b5 8.Dc1 b4 9.Cce2 e5 10.Cf3 Cge7 11.f5 gxf5 12.Ah6 Axh6 13.Dxh6 fxe4 14.Cg5 exd3 15.Dg7

15…Tg8??  (Al mejor cazador se le va la pava. Después de 15. Rd7 las negras tienen  ventaja). 16. Axc6+ y ante la amenaza de mate en f7 las negras  resignan.

El campeón Anand muestra las garras

Del campeonato por equipos celebrado durante el mes pasado en Alemania entresacamos una perlita jugada por el campeón del mundo Anand, quien (¡al fin!) dejó ver algo de lo que tiene guardado en su caja fuerte para su próxima defensa del título ante el búlgaro Topálov, reciente ganador en Linares. Durante los últimos eventos donde este par de colosos ha actuado, ambos fueron cautelosos en demasía y jugaron un ajedrez conservador en previsión de su futuro y definitivo encuentro a jugarse en Sofía a partir de abril 15 de este año. Allí estaremos.

(1) Anand,Viswanathan (2788) – Kempinski,Robert (2616)

Defensa Siciliana- Najdorf
28.02.2010
Bundesliga  de ajedrez.

1.e4 c5 2.Cf3 d6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 a6 6.Ae2 e6 7.0-0 Ae7 8.a4 Cc6 9.Ae3 0-0 10.f4 Dc7 11.Rh1 Te8 12.Af3 Cd7 13.De1 Af8 14.Df2 Tb8 15.Tad1 Cxd4 16.Axd4 b6 17.e5 dxe5  (Con 17…d5 las blancas quedarían con ventaja de espacio en el flanco rey). 18.fxe5 Ac5 19.Ah5! (La casilla f7 queda a disposición de las blancas). 19…Tf8 20.Axf7+ Rh8 21.Ce4 Cxe5 Era mejor 21…Axd4 22.Txd4 Dxe5 (si 22…Cxe5 23.Cg5 h6  y el ataque blanco se torna imparable).  22.Cxc5 bxc5 23.Axe5 Dxe5 (La debilidad de la octava línea da a las huestes blancas una clara ventaja)  24.Ag6! (Brillante). 24…Tg8 La dama blanca no puede ni mirarse, el jaque en d8 sería definitivo. (Si 24…Df6 25.De2! De7 26.Dh5 h6 27.Dh4! TxT+ 28.TxT Dd6 29.Dg3! e5 30. Dxe5! Y las campanas doblan). 25.Axh7!+Rxh7 26.Dh4+ Rg6 27.Td3 Dh5 28.Tg3+ Y las negras declinan en vista de 28…Rh6 29.Df4+ Rh7 30.Th3 ó DxT y toda la estantería se desfonda. 1-0


Juegan las blancas y dan mate en dos jugadas. (Ioannis Giampanis)

Solución al anterior (S.Iatridis).

1.De7 ! – Si RxC(d4), mate conDb4

Si RxC(f4), mate conDh4

Advertisement